Amann
Procede este noble y antiguo linaje de Osnabruck-Wesphalia, en Alemania, desde donde pasaron a Francia, estableciéndose en Burdeos, y de aquí pasaron a la villa de Bilbao (Bizkaia)
Sus descendientes se distinguieron como católicos y reputados hombres de negocios y de la vida cultural de esta villa.
De la citada ciudad de Osnabruck procedió:
I. Enrique Guillermo Amann, nacido en Osnabruck-Wesphalia en 1730, y fallecido en Lübeck en 1768. Su padre ocupaba un rango muy distinguido en el comercio y la magistratura. Caso, en Lubeck, con Dorotea Furstenau (hija del Senador señor Fürstenau, en Lübeck). De este matrimonio nacieron cuatro hijos, de los cuales sigue
II. Juan Guillermo Amann Fürstenau, nacido en Lübeck (Schleswig-Holstein, de Alemania) en el año 1764, y fallecido en 1848. Contrajo matrimonio con Margarita Audebert, natural de Appelle-Gironda, en Burdeos (Francia), naciendo de este matrimonio tres hijos, de los cuales sigue
III. Juan Amann Audebert, nacido en Burdeos el 21 de Marzo de 1790. Se trasladó a Bilbao, ejerciendo como Cónsul de Prusia desde 1828, falleciendo en San Juan de Luz en 1854. A principios del siglo XIX (1803) hizo la correspondiente información de hidalguía y limpieza de sangre, según lo exigían las leyes del Señorío, posiblemente hoy perdida, ya que en los archivos de la villa no aparece. De su matrimonio celebrado con Matilde Palme Armingaud, nacida en Bilbao, en 1798 y fallecida en la misma en 1889 (hija tercera de cinco hermanos, cuyos padres fueron Juan José Palme, nacido en Parchen, del Reino de Bohemia, en 1770 y fallecido en 1838, y de María Ana Armingaud, natural de Montauban, en Francia, y fallecida en 1814). Tuvo siete hijos, entre ellos
1º Emiliano Amann y Palme, que sigue la línea, y
2º Juan Amann y Palme, comerciante y popularísimo en Bilbao, fallecido en Paris.
IV. Emiliano Amann y Palme, nacido en Bilbao el 22 de Mayo de 1822. Comerciante, fundador de los grandes almacenes Amann, agente de seguros marítimos y fundador del tranvía Bilbao-Las Arenas. Fallecio el 11 de Noviembre de 1892. Contrajo matrimonio en San Pedro de Deusto el 23 de Marzo de 1845 con Juana de Bulfy y Gazmuri, nacida en Bilbao en 1828 y fallecida en la misma en 1898 (hija de Juan Bautista Bulfy Martínez, natural de Tuy y oriundo de Alemania, cuyo apellido primero era Wolf, y de Amalia Gazmuri, natural de Santander). De este matrimonio nacieron trece hijos que siguen la tercera generación de esta familia radicada en Bilbao, de entre los cuales sigue.
V. José Isaac Amann y Bulfy, nacido en Bilbao en 1851, y fallecido en 1925. De él partió la iniciativa y existencia del aristocrático barrio de Neguri, en la costeña anteiglesia de Getxo, sin duda uno de los lugares mas bellos del litoral del Señorío. Para premiar sus méritos, tratóse hace años de obtener en su favor la cruz de Alfonso XIII o un titulo del reino, la Baronía de Neguri, a la que la persona del Monarca se mostro inclinada; pero la modestia del citado caballero José Isaac, frustró los planes. Se unió en matrimonio con Carmen de Amann, nacida en 1856 y fallecida en 1934, teniendo nueve hijos, de los cuales sigue
1º Calisto Emiliano de Amann y Amann, ilustre arquitecto de la villa de Bilbao, autor entre otros edificios de la Sociedad Bilbaina y de la Universidad Comercial.
2º José María de Amann y Amann, Agente de Bolsa y jugador del Athletic de Bilbao, y
3º Manuel de Amann y Amann, dibujante, y recopilador y autor del árbol genealógico que de esta familia poseemos en nuestro archivo.
ARMAS
De oro, con águila exployada (de dos cabezas) de sable, armada y lampasada de gules, que sostiene sobre su pecho un escudete cortado de plata y gules. En punta, ondas de agua de azur y plata. Bordura de gules cargada de ocho roques de ajedrez de oro.
Divisa: “Adsit nobis fortuna in diebus Jovis”, puesta en letras de gules sobre un volante de oro
Por cimera, dos vuelos grandes, con las plumas muy extendidas, de sable, sembrados de roques de ajedrez de oro.
Por soportes, dos águilas de sable, armadas y picadas de gules, con las cabezas vueltas, que llevan sendos collares de plata, a cada uno de los cuales va unida una larga cadena de oro, que rodea el cuerpo de las aves y que termina en el remate superior de una cruz latina de plata, sobre cuyo pie o extremo inferior apoyan la respectiva garra, simulando descansar, los animales.